Entrenar en ayunas es una opción válida para que los deportistas de élite bajen de peso, según investigaciones internacionales. Pero especialistas argentinos advierten que el resto de la gente debe consumir hidratos de carbono sí o sí antes del ejercicio
Mientras investigaciones recientes dan cuenta de que los deportistas que quieren quemar grasas deberían evitar comer antes de ejercitarse, los especialistas advierten que la recomendación no puede extenderse a toda aquella persona que realice actividad física de manera habitual.
El estudio señala que, a pesar de que muchos atletas se alimentan antes de entrenar, hacer ejercicio cuando el organismo contiene poca reserva de alimentos podría ser una forma de quemar grasas de manera eficiente.
El trabajo fue realizado por un grupo de investigadores europeos, quienes habrían descubierto que los ciclistas que entrenan antes de comer queman una cantidad de grasa bastante mayor que los que se alimentan primero.
La razón por la cual los atletas de primer nivel suelen comer en cantidad mucho antes de una competencia, es que los músculos toman la energía de los hidratos de carbono.
“Cuando uno se ejercita sin haberse alimentado antes, la adrenalina está alta y la insulina baja”, explicó Peter Hespel, profesor de fisiología del ejercicio de la Universidad de Leuven, en Bélgica, para quien “esa relación es buena para que los músculos disuelvan más ácidos grasos”.
“Es por eso que quienes entrenen sin comer antes de hacerlo queman más grasas”, sostuvo.
No obstante, el especialista argentino Juan López Vargas advirtió que “las personas que quieran bajar de peso y no son deportistas de alto nivel, deben consumir hidratos de carbono en cantidad suficiente para poder rendir, lo que debe ser acompañado de una dieta equilibrada”.
Otro estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Birmingham, Inglaterra, pidieron a siete personas que anduvieran en bicicleta tres veces por semana y, una hora después, sostuvieran una sesión intensa de ejercicios sin haber comido, mientras otras siete hicieron lo mismo, pero después de haberlo hecho.
Los resultados, que acaban de publicarse en la revista de Medicina y Ciencia en los Deportes y el Ejercicio del Colegio Estadounidense de Medicina Deportiva, revelaron que, aunque el primer grupo tuvo un rendimiento menor que el segundo en los ejercicios intensivos, sus integrantes quemaron una proporción mayor de grasas que de hidratos de carbono.
“Lo que ocurre es que una persona acumula energía potencial a través de la glucosa para utilizarla cuando la necesita. Cuando dicha energía se acaba, el organismo puede recurrir a los lípidos. Pero éstos son aminoácidos que dejan residuos que pueden producir dolor muscular”, explicó López Vargas, para explicar el proceso mediante el cual se produce el fenómeno descripto por los investigadores.
En ese sentido, consideró que “lo que pasa es que en las investigaciones, primero se les hace hacer bicicleta, con lo que consumen la glucosa hepática y muscular, para posteriormente someterlos a un ejercicio físico intenso”.
El profesional dijo que, en su opinión, “el ayuno no tiene ningún sentido, mucho menos cuando no se trata de deportistas muy monitoreados”.
“Una persona común, que sólo quiere ejercitarse para sentirse bien o bajar unos kilos, no va a obtener ningún resultado evitando comer antes de someterse a la rutina”, puntualizó.
Hespel y sus colaboradores probaron los efectos de la alimentación en hombres que hacían entrenamiento de resistencia y detectaron, en quienes no habían comido, un aumento en la cantidad de proteínas usadas para procesar la grasa, lo que indicaría que sus cuerpos estaban predispuestos a quemar más lípidos por haber ayunado.
Pero otros expertos, como López Vargas, creen que la grasa que se quema de esta manera se encuentra mayormente en los músculos, por lo que no hará una gran diferencia para quienes buscan perder peso, así como tampoco lo recomiendan para los atletas.
Los mismos sostienen que no es bueno practicar deportes o actividad física sin haber comido aunque sea una porción pequeña: “Si el azúcar en la sangre está baja, uno podría marearse y no ser capaz de ejercitarse tan bien como si estuviera nutrido”, aseguró Alexis Chiang Colvin, médica deportóloga del Mount Sinai, el hospital más importante de Nueva York, quien recomendó “comer al menos una banana u otro bocado antes de entrenar”.
Fuente : www.popularonline.com.ar |